MATERIALES PARA CLIMA FRIO Vístase a la moda con la lana

MATERIALES PARA CLIMA FRIO Vístase a la moda con la lana

Por Ángela María Calderón

Especial para EL NUEVO SIGLO

TEMPORADA. Este es uno de los materiales más versátiles, que para la época actual de lluvias además de proteger del frío, se puede usar de forma elegante. Conozca un poco más sobre las bondades de este textil que se produce en Colombia.
Tejidos como el croché, punto en cruz, cadeneta entre otros son los que están presentes en todas las prendas que se están usando este año, ya que su resistencia y versatilidad a la hora de manejar las fibras, hacen a la lana la número uno en los materiales de los diseñadores colombianos.
Según la diseñadora de moda Bettina Spitz, “la lana es un material agradecido pues se adecua al manejo que tu desees darle”. Por esta razón es un tejido muy apetecido por los diseñadores.
Las medias en lana, las boinas y sacos se imponen en esta temporada a raíz de las lluvias que se presentan en el país. Los colores más recomendables para las prendas en este material son los tonos terracota, aunque no pueden quedar atrás los colores vivos como los violetas, amarillos y verdes.
En cuanto a prendas lo que se impone con este material son las faldas, sacos cuello tortuga y busos en cuello V con los tradicionales rombos. En cuanto a los vestidos, el uso de estos enterizos hacen lucir a la mujer sexy a cualquier hora del día.
Esta es la moda:
– Vestidos. Los volúmenes ganan espacios en todas las prendas. Los vestidos globo con reminiscencias de los ochenta y aires románticos comienzan a imponerse. El estilo futurista de Courreges gana en vestidos estructurados de líneas rectas a la rodilla.
-Volumen. Todas las prendas aumentan el volumen y se despiden de las formas rectas. Las faldas y abrigos se abomban en forma de huevo y vuelven las magas de campana. El ítem fundamental para tener en cuenta: combinar volumen con una prenda ajustada, la idea no es transformarse en un globo aerostático.
– Rosas. Se aceptan todas las versiones, grandes, pequeñas, salvajes, negras de color. Sobre vestidos, cinturones, abrigos, solapas, carteras. Realzan cualquier look.
– Sweaters. Ganan en volumen también. Los tejidos estrella son el mohair, el rústico, el crochet y el punto fino.
– Colores. El negro gana sobre encajes y terciopelos, los géneros top de la temporada. Se aplica también sobre pieles y los smokings años 80 que se vieron en las pasarelas. Los tonos oscuros se imponen en los abrigos rusos y en los femeninos tapados tres cuartos. Una de las combinaciones más chic del invierno: el negro y el banco. Vuelve el camel reemplazando al chocolate. Los colores protagonistas son los violetas profundos y púrpuras, el borravino y el rojo anaranjado. El gris jaspeado se aplica en trajes sastre. Y el azul petróleo tiene su lugar privilegiado en los vestidos de noche. Siguen vigentes el bronce, el plateado y el dorado.
– Estilo ruso. Los diseñadores se inspiraron en la estética proletaria de la revolución comunista para crear parte de sus colecciones. De su combinación con el estilo militar surgen los sacos armados, los pantalones angostos, las faldas con volumen en tonos oscuros. Se multiplican los chalecos y los vestidos estampados para recrear la onda campesina agreste. Las medias oscuras, las botas altas y los gorros de piel son los complementos esenciales. La influencia rusa se notará también en los tapados largos como de cosacos rusos y en los vestidos de corte princesa.
– Época victoriana. Entran a escena las blusas de seda con cuellos altos, puños anchos, filas eternas de botones forrados y apliques de encaje. Las faldas son amplias y con frunces.
– Eduardianas hoy. El estilo británico eduardiano se concentra sobre la figura de reloj de arena de la mujer y faldas amplias que definen la cintura y la cadera. El corsé y una capa recrean el siglo XIX.
– Las faldas. Vienen en tres estilo clave: las llamadas “huevo”, las rectas a media pierna y continúan las tablas. Eso sí, los talles bajos se despiden dejando a las cinturas en su lugar de origen.
– Abrigos. Solapas grandes, cinturones a la cintura y tamaños arquitectónicos resultan los pilares de un abrigo que se precie de moderno. Conviven con los cortes rectos y espaciales de Courreges.